Aumento de precio en los videojuegos Retro se debe a posible fraude

Aumento de precio en los videojuegos Retro se debe a posible fraude Aumento de precio en los videojuegos Retro se debe a posible fraude

Es imposible olvidar el efecto que causó meses atrás el precio al que supuestamente se vendió un cartucho de The Legend of Zelda. De igual forma fue impresionante cómo solo días después el récord de este juego fue superado nada menos que por un cartucho de Nintendo 64… Mario 64 para ser más específicos. Sin embargo, lo sucedido con el precio de estos juegos tiene una explicación y no precisamente una muy ética.

El youtuber y speedrunner de Golden Eye 64 Karl Jobst se dio a la tarea de investigar qué estaba sucediendo realmente con estos aumentos inesperados de los videojuegos retro. En este video de casi una hora pueden ver con más detalle la investigación.

En resumen, el fenómeno de las subastas millonarias de videojuegos retro es un fraude. Este fraude está organizado por dos empresas: Heritage Auctions, que como recordarán es la que “subasta” los juegos y Wata Games, que en teoría es quién evalúa los juegos para asignarle un precio.

Y si bien es cierto podría parecer solamente una casualidad resulta que no es que ambas empresas “trabajan juntas” … si no que son empresas hermanas. Sus fundadores Jim Halperlin, cofundador de Heritage Auctions, y Deniz Kahn, fundador de Wata Games son los responsables de esto. Wata Games, en su sitio web, expresa una colaboración cercana con Heritage Auctions… pero sorpresa: en sus consultores para fundar la empresa aparece el nombre de Halperlin. Mientras tanto la casa de subastas declaraba trabajar con Wata Games… antes de que existiera.

La forma en que han inflado los precios de los videojuegos es meramente especulación causada por ellos mismos para incrementar sus ganancias. Por ejemplo, Wata Games dio el visto bueno para vender el Mario 64 en millón y medio de dólares… con esto los juegos usados y abiertos aún sin estar evaluados por Wata Games suben su precio en páginas como ebay, Amazon, etc. Al final, somos los coleccionistas los que terminamos pagando los platos rotos.

Casualmente los juegos en Heritage Auctions siempre eran comprados por “anónimos” que posiblemente eran sus propios vendedores. Según lo mencionado por Jobst en su investigación, los coleccionistas de cómics también han sido víctimas de Halperlin. Este ponía en subasta un cómic, digamos que por unos 50 mil dólares. Él mismo se encargaba de inflar la subasta hasta comprar su propio cómic por más del doble y así aumentar el precio de su colección. Si posteriormente quería venderlo podía demostrar lo que pagó por él.

Por el momento no se tienen más noticias sobre las consecuencias que podría tener para Heritage Auctions y Wata Games que estos hechos hayan salido a la luz. En cuanto tengamos más información, para felicidad de los coleccionistas que SI jugamos, se los haremos saber.

Karina Berrocal

Karina Berrocal

Colaboradora de Revista Yume