Cuando vi por primera vez la premisa de S&X de Netflix, debo admitir que no sabía muy bien qué esperar. La idea de seguir a un terapeuta sexual que atiende a personas con problemas íntimos puede sonar bastante peculiar, e incluso hacer pensar que se trata de un drama provocativo. Sin embargo, después de verlo, puedo decir que S&X superó por mucho mis expectativas.
Protagonizada por Nakajima Kento como Shimotori Ichito y Araki Yuko, la serie nos presenta una historia que utiliza la sexualidad como punto de partida para hablar de algo mucho más amplio: la educación, los prejuicios, las inseguridades y, sobre todo, la importancia de poder hablar de aquello que nos causa vergüenza o miedo.
Ichito trabaja en la Shimotori Clinic como terapeuta sexual. Cada día recibe a pacientes que tienen dudas, problemas o preocupaciones que muchas veces no pueden compartir con nadie más. Aunque su profesión es motivo de críticas y prejuicios, él decide enfrentarse a ellos y atender a cada persona con sinceridad y respeto.
Uno de los aspectos que más disfruté fue la manera en que la serie aborda la educación sexual. S&X plantea que aprender sobre sexualidad no debería limitarse a hablar de reproducción, sino que también implica comprender nuestro propio cuerpo, nuestros deseos, nuestras inseguridades y las dificultades que podemos experimentar en nuestras relaciones. Y, sobre todo, muestra que tener dudas o problemas relacionados con el sexo es completamente normal.
Además de sus temas más serios, S&X consigue mantener un tono ligero gracias a sus momentos de comedia y a una dosis de romance.. Su ritmo también ayuda bastante: con solamente siete episodios, resulta muy fácil dejarse llevar y terminar queriendo verlos todos de una sola vez.
Personalmente, siento que aprendí varias cosas mientras veía la serie y que me permitió mirar algunos temas desde una perspectiva diferente. Esa es, probablemente, una de sus mayores virtudes: consigue ser entretenida al mismo tiempo que invita a reflexionar.
En definitiva un drama al que hay que darle una oportunidad, puede que al igual que yo, terminen descubriendo que detrás de un título y una historia que inicialmente parecen bastante peculiares hay una serie inteligente, divertida y, sobre todo, muy humana.


