Conversamos con Mac Reynolds, CEO y cofundador de Night Street Games, sobre el enfoque del juego, su comunidad y la conexión con Latinoamérica.
En un género dominado por la competencia intensa y la precisión milimétrica, Last Flag busca tomar un rumbo distinto. Durante una reciente entrevista, tuvimos la oportunidad de conversar con Mac Reynolds, CEO y cofundador de Night Street Games, quien nos compartió más sobre la filosofía detrás del juego, el rol de la comunidad en su desarrollo y cómo planean mantenerse relevantes en una industria en constante movimiento.
Last Flag propone una experiencia más relajada dentro de un género altamente competitivo como los shooters. ¿Cuál consideran que es el principal elemento diferenciador que realmente redefine la forma en que los jugadores interactúan con este tipo de juegos?
El principal diferenciador también es la razón por la que llamamos a nuestro juego “capture the flag primero, shooter después”. El ciclo central del juego se basa en el escondite, lo cual es inherentemente caótico y divertido. Ser un gran tirador ayuda, pero no garantiza la victoria. Puedes aportar muchísimo al equipo si eres bueno encontrando banderas, moviéndote con sigilo, recolectando recursos o capturando puntos estratégicos.
En partidas de 10 a 15 minutos, los jugadores experimentan mecánicas como esconderse, buscar, capturar puntos, escoltar la bandera y defender o atacar bases. Es una experiencia bastante distinta a otros shooters, y esperamos que eso motive a la gente a probarlo.
Desde etapas tempranas han involucrado activamente a la comunidad mediante sesiones de prueba continuas. ¿Cómo ha impactado este modelo en decisiones clave del juego y qué aprendizajes han obtenido sobre co-crear con los jugadores?
Recibir retroalimentación desde el inicio ha sido increíblemente valioso para nuestro proceso de desarrollo. La comunidad nos ha enseñado cosas sobre el juego que nunca habríamos descubierto por nuestra cuenta.
Algunos cambios recientes, como eliminar la barra de resistencia o añadir regeneración pasiva de salud, surgieron directamente de los jugadores y transformaron significativamente la jugabilidad.
En general, aprendimos que ceder parte del control creativo a la comunidad puede ser muy enriquecedor, siempre y cuando se haga con humildad y mente abierta.
En un mercado donde los juegos compiten constantemente por la atención del usuario, ¿qué estrategias están implementando para mantener a Last Flag vigente, relevante y en la conversación de los jugadores a lo largo del tiempo?
Nuestro enfoque principal es hacer lo que hacemos diferente, pero hacerlo mejor que nadie. Queremos ser el primer juego que venga a la mente cuando alguien piense en “capture the flag”.
Una de nuestras ventajas es permitir que los jugadores planten banderas en cualquier lugar, lo que hace que cada partida sea completamente distinta. Incluso en el mismo mapa, la experiencia puede cambiar radicalmente según la estrategia.
Además, ya estamos trabajando en nuevos mapas, personajes con habilidades más llamativas y modos de juego que expanden nuestra propuesta.
Como estudio independiente, sin la presión de un gran publisher, podemos centrarnos completamente en la experiencia del jugador y en construir una comunidad sólida, sostenible y en crecimiento.
Considerando su vínculo cultural con Latinoamérica, ¿qué acciones específicas están tomando para conectar con esta audiencia—no solo en contenido, sino también en comunidad, eventos o experiencias dentro y fuera del juego?
Nuestra relación con Latinoamérica siempre ha estado marcada por la calidez y la pasión de su gente. Hemos tenido la suerte de recibir un gran apoyo de jugadores en la región, lo que incluso nos ha permitido participar en eventos de gaming en Brasil y otros países, algo que muchos estudios independientes solo podrían soñar en esta etapa.
Aprendimos, especialmente de nuestra experiencia con Imagine Dragons, que no hay sustituto para estar presentes físicamente en los países. Por eso, queremos seguir fortaleciendo esa conexión y hacer mucho más junto a nuestra comunidad en Latinoamérica.
Sobre Last Flag
Last Flag es un shooter multijugador que toma el clásico concepto de “captura la bandera” y lo reimagina con un enfoque más dinámico y estratégico. El juego permite a los jugadores colocar banderas libremente en el mapa, lo que transforma cada partida en una experiencia única. Con mecánicas que combinan sigilo, exploración, combate y trabajo en equipo, apuesta por partidas rápidas pero cargadas de momentos impredecibles, alejándose de la rigidez tradicional del género.
Con una visión clara y una fuerte apuesta por la comunidad, Last Flag se posiciona como una propuesta fresca dentro del mundo de los shooters. La combinación de caos, estrategia y libertad en cada partida refleja no solo una intención de innovar, sino también de construir algo que evolucione junto a sus jugadores. Y si algo queda claro tras esta conversación, es que Night Street Games tiene muy presente hacia dónde quiere llevar su juego… y con quién quiere hacerlo crecer.
Sigue a Revista Yume en Instagram, TikTok y Facebook.

