Los dispositivos con estos chips podrían quedarse sin optimizaciones y soporte oficial a solo dos años de su lanzamiento.
Reportes recientes indican que AMD habría detenido el desarrollo de nuevos drivers para los procesadores Ryzen Z1 y Z1 Extreme, utilizados en consolas portátiles con Windows como la ASUS ROG Ally y la Lenovo Legion Go. Según información compartida por Lenovo Corea, no habría planes de actualizar los controladores para estos chips, lo que sugiere el fin del soporte activo para esta arquitectura.
Aunque los dispositivos seguirán funcionando, la falta de nuevos drivers significa que no recibirán optimizaciones clave para futuros juegos, mejoras de rendimiento ni correcciones específicas. Actualmente, algunos equipos como la ROG Ally continúan utilizando controladores gráficos de 2025, mientras que los modelos más recientes con chips Ryzen Z2 sí siguen recibiendo actualizaciones.
Esta situación genera preocupación sobre la longevidad de las consolas portátiles con Windows, ya que el soporte de drivers es esencial para mantener la compatibilidad y el rendimiento con nuevos títulos. De confirmarse, los usuarios podrían depender de soluciones genéricas o alternativas, lo que pone en duda la confianza en esta generación de hardware portátil gaming.
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