Una aventura narrativa tranquila, reflexiva y llena de pequeños momentos que sorprenden.
Estamos acostumbrados a juegos frenéticos en los que tienes que estar atento a cada aspecto para poder sobrevivir, ya sean zombis, guerras contra otros humanos, mutaciones o bien espectros sobrenaturales. Todos estos enemigos siempre hacen que nuestra tensión y adrenalina se mantengan al máximo durante nuestras sesiones de juego… Pero ¿qué pasaría si por una vez nos tomamos un respiro para reencontrarnos a nosotros mismos? Pues esa es la premisa que este espectacular indie trae para nosotros.
A Pizza Delivery es un juego que nos planteará, más allá de un reto, una experiencia narrativa donde yace su fuerte. Nos adentraremos en un mundo ilógico y hasta un poco caótico que, acompañado de su apartado musical —el cual destacamos bastante por traernos paz y calma en todo momento de la aventura—, logra atraparte por completo.
Una experiencia de un repartidor de pizza como cualquier otro que ha perdido su rumbo en diferentes mundos, y tendremos que hacer uso de nuestras skills para resolver puzzles y salir adelante con nuestro objetivo final: entregar nuestra última pizza…
Durante esta aventura encontraremos diferentes personajes, cada cual más roto por dentro que el anterior. A cada uno podremos ofrecerle un momento de respiro con nuestra compañía y un trozo de pizza fría si así lo deseamos. Conoceremos un poco de los vestigios de su pasado a través de distintos objetos que se encontrarán en cada mapa; la historia nos permitirá intuir, con estos pequeños elementos, por qué se han perdido en estos mundos.



El apartado gráfico es precioso. Todo el recorrido que realizamos a lomos de nuestra fiel motocicleta nos transmite una sensación de tranquilidad; cada transición de escenarios es distinta, apacible y expectante por entender qué sucede y por qué continuamos adentrándonos en esta travesía solamente por una pizza. También encontraremos notas de nuestro antiguo compañero de entregas, que igualmente se perdió en estos mundos, por lo que esperamos no tener el mismo destino que él…
A pesar de la corta duración del juego, es más profundo de lo que a simple vista aparenta. Incluso nosotros mismos nos tomaremos un respiro para analizar la situación de nuestro protagonista, llamado simplemente “B”, y que según las conversaciones que tengamos, nos hará pensar bastante en nuestra propia vida. Quizá —solo quizá— debamos simplemente disfrutar del camino, un mensaje profundo que a muchos nos hace falta escuchar. Es por ello que te recomendamos adentrarte en esta pequeña obra de arte y probarla por ti mismo.
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Información importante: reseña realizada gracias a un código para PC (Steam) proporcionado por Eric Osuna y Dolores Entertainment.

