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Reseña – Life is Strange: Reunion (PC)

Un cierre emocional que no logra escapar de su propio pasado.

Life is Strange: Reunion se puede considerar como un epílogo largamente esperado por los fans de la saga, especialmente para quienes seguimos la historia de Max y Chloe desde sus inicios. Desde el primer momento se siente como un juego hecho con esa intención de cerrar un ciclo, más que de reinventar a la saga. Esa carga emocional funciona bastante bien en todos sus mejores momentos, logrando conectar con la nostalgia de los jugadores de una forma muy directa. Sin embargo, también es evidente que el juego carga con el peso de sus entregas anteriores, afectando su ritmo y claridad narrativa, pero aún así logrando mantener ese tono íntimo y reflexivo de la saga.

La historia gira en torno a un nuevo desastre que Max intenta evitar con sus poderes, mientras el regreso de Chloe es todo el eje emocional de la historia. El juego apuesta por el reencuentro de ambas y así explorar las consecuencias de decisiones pasadas, aunque no siempre logra manejar correctamente la complejidad de las mismas. Hay momentos muy bien escritos en el juego que llegan a capturar la esencia de los personajes y su relación, especialmente en escenas más íntimas. Sin embargo, la narrativa puede sentirse un poco inconsistente y confusa en ciertos momentos, con decisiones que parecen perder impacto o ser ignoradas del todo. De hecho, el misterio central no es tan fuerte como en entregas anteriores, y en ocasiones se siente más como un pretexto y no como el motor real de la historia, pero el enfoque en sus personajes es, sin duda, donde el juego más llega a brillar.

Respecto a sus mecánicas de juego y jugabilidad, Reunion mantiene esa fórmula clásica de la saga: exploración, decisiones y nuestras habilidades especiales. El regreso del poder de rebobinar el tiempo funciona bastante bien y sigue siendo el foco de toda la experiencia, aunque esta vez se siente más limitado y menos innovador. La inclusión de Chloe como personaje jugable también le da mayor variedad al juego, especialmente con su mecánica de “Backtalk”, que depende más de la observación que de la acción. Con esto dicho, la jugabilidad se mantiene bastante simple como en la aventura anterior, y en muchos momentos se siente más como una novela interactiva, algo que en lo personal me gusta bastante. Por otro lado, los puzzles en esta ocasión son menos desafiantes, pero llegan a ser bastante accesibles para todo tipo de jugador.

Respecto a su apartado gráfico, el juego mantiene su estilo artístico característico de la saga, con escenarios que transmiten emoción y cuentan historias propias sin necesidad de mucho diálogo. Hay momentos donde la ambientación logra destacar bastante, especialmente en las escenas más tranquilas y de introspección. Ya que estamos en una época de PC portátiles, probé la experiencia en mi siempre confiable ROG Ally Z1E y noté que el juego corre bastante bien, tanto en rendimiento como en el apartado artístico, especialmente con las animaciones de personajes. Que por cierto, es en esta parte donde destaca mucho la experiencia, los personajes siguen siendo el corazón incluso de la parte gráfica del juego, aunque en ocasiones sí sentí que el trabajo de animaciones faciales puede ser mejorado un poco. Sin embargo, sumándoles el diseño de entornos y la dirección artística en general, se logra compensar este pequeño aspecto, aún más cuando agregamos una banda sonora sumamente memorable, ayudando a elevar muchas escenas a nivel emocional.

Ya que venimos de jugar hace poco a Double Exposure, Reunion se siente como un intento de corregir el rumbo de la saga, dejando de lado algunas de las ideas más experimentales que vimos con los años e intentando regresar a lo básico. Esto puede ser visto como algo positivo, y en realidad lo es, ya que se recuperan elementos que hicieron especial a la primera entrega, como lo fue el rebobinado y el enfoque en las relaciones personales. Sin embargo, también se nota que el juego intenta conectar mucho con las entregas anteriores, generando inconsistencias ya que no lograron hacerlo de forma más natural. Si comparamos esta entrega con el Life is Strange original, queda claro que Reunion no logra alcanzar ese mismo impacto emocional, es algo normal en realidad, ya que la primera entrega fue de las experiencias que más disfrutamos jugar por allá del ya lejano 2015. El primer juego sigue siendo el punto más alto de la saga, y este nuevo título en realidad funciona muy bien como una despedida a nuestros personajes, no tanto como una evolución, pero aún así como cierre respeta muy bien su legado.

Para ir cerrando la reseña, el juego destaca por su enfoque en decisiones pequeñas que son capaces de influir en todo el resultado final, en lugar de depender de una gran elección al final, por algo esa relación con las mariposas desde el primer juego. Esto le da una sensación más orgánica al desarrollo de la historia, aunque también hace que algunas consecuencias no lleguen a ser tan claras y se sientan un poco más inconsistentes. A nivel de duración es una experiencia relativamente corta, rondando unas pocas horas, pero esto refuerza aún más su naturaleza narrativa y rejugabilidad como todos los juegos de la saga. También vale la pena mencionar que el juego incluye múltiples finales, incentivándonos a explorar diferentes caminos y decisiones a lo largo de la aventura, pero algunos jugadores podrían sentir que el impacto de estas decisiones no es tan fuerte como en los juegos anteriores. Aun así, el valor emocional y la conexión con los personajes se mantienen como el mayor atractivo de Life is Strange.


Veredicto

Al final, Life is Strange: Reunion funciona muy bien como despedida, no tanto como una nueva entrega. Tiene momentos realmente emotivos y logra reconectar con la esencia del juego original en muchos puntos que realmente extrañábamos. Sin embargo, esto tiene consigo algunos problemas narrativos, y la saga ha evolucionado tanto que su jugabilidad puede sentirse simple, algo que podría evitar que el juego alcance todo su potencial. Pero esto realmente no es algo malo, ya que es una experiencia muy disfrutable para fans de la saga, especialmente aquellos que han seguido la historia de Max y Chloe desde sus inicios. Para los nuevos jugadores, puede sentirse menos impactante o bien un juego de historia confusa, por lo que claramente es recomendable haber jugado al primer Life is Strange y a Double Exposure. De igual forma, mantengo en forme mis palabras que es un muy bien cierre para la saga, imperfecto, pero realmente sincero, que deja una última huella emocional antes de decir adiós.

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Información importante: reseña realizada gracias a un código para PC (Steam) proporcionado por Square Enix.

Daniel Zúñiga

Daniel Zúñiga

About Author

Coleccionista de juegos y amante de Japón. Fundador, director y creador de contenido para Revista Yume.

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