Nuevas declaraciones sugieren que la compra realizada en 2022 habría sido una medida de emergencia para evitar el colapso de la compañía.
Una antigua integrante de Bungie afirmó que el estudio atravesaba una situación crítica antes de ser adquirido por Sony en 2022. Liana Ruppert, exgerente de comunidad de la compañía, respondió a usuarios que culpaban a PlayStation por la situación actual de Destiny 2 y aseguró que los problemas financieros de Bungie comenzaron mucho antes de la compra.
Según Ruppert, Bungie se encontraba por debajo de los niveles financieros sostenibles y estaba “muy cerca” de cerrar sus puertas o, al menos, de abandonar el desarrollo de Destiny. La exempleada incluso describió la adquisición de Sony como una compra de emergencia que permitió mantener con vida al estudio en un momento especialmente complicado.
Las declaraciones llegan mientras Bungie enfrenta cuestionamientos por el futuro de Destiny 2 y su apuesta por Marathon. Aunque el shooter de extracción no ha tenido el desempeño esperado, Destiny 2 experimentó recientemente un repunte de jugadores gracias a la actualización Monument of Triumph. Sin embargo, ni Bungie ni Sony han ofrecido detalles completos sobre las razones detrás de sus decisiones recientes, por lo que el verdadero alcance de los problemas internos del estudio sigue siendo objeto de debate.
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