Un viaje sobre raíles que demuestra que las ideas más disparatadas pueden ser también geniales.
En una industria donde muchas ideas acaban por parecer demasiado conocidas, Denshattack! se arriesga con una premisa tan extraña como irresistible: controlar un tren que es capaz de saltar, girar y realizar acrobacias dignas de un skater profesional. El resultado es una mezcla de Jet Set Radio, Tony Hawk’s Pro Skater, Sonic y los juegos arcade de la época de Dreamcast, todo envuelto en una estética anime con mucha personalidad. Lo que parece al principio una simple broma se acaba convirtiendo en una experiencia sorprendentemente sólida y muy entretenida. Undercoders logra que cada nivel desborde energía, creatividad y un ritmo frenético que incita constantemente a intentar una partida más. Es por esa razón que la crítica especializada y el público lo hayan acogido tan bien y esto no sea solo casualidad: el juego brilla por su originalidad, su apartado artístico y la satisfacción que da el dominar sus mecánicas.
Si bien Denshattack! se centra claramente en la acción arcade, también ofrece una historia que sirve como hilo conductor de la aventura. Controlamos a un grupo de jóvenes que conducen un extraño tren capaz de hacer maniobras imposibles por una ciudad futurista llena de situaciones extravagantes y desafíos. Durante la campaña conoceremos a distintos personajes, cada uno con su propia personalidad, que aportarán diálogos cargados de humor y un estilo muy propio del anime japonés. La narrativa nunca pretende ser demasiado profunda ni convertirse en el centro de la experiencia, sino aportar el contexto suficiente como para enlazar las misiones y dar mayor identidad al mundo que recorremos. Ese enfoque desenfadado hace que la historia siga adecuadamente el ritmo frenético del juego, sin interrumpir constantemente la acción.
Sin duda, el mayor atractivo de Denshattack! es su jugabilidad. Cada nivel está pensado para encadenar saltos, derrapes, grinds y todo tipo de trucos por las pistas llenas de obstáculos y rutas alternas a gran velocidad. Al principio el sistema puede parecer abrumador debido a la cantidad de movimientos disponibles y a la velocidad con la que sucede toda la experiencia, pero conforme pasan las horas comienza a sentirse extremadamente natural y satisfactorio. La curva de aprendizaje es bastante pronunciada, pero la recompensa aparece cuando por fin conseguimos encadenar grandes combos sin perder el ritmo de juego. Además, el hecho de introducir constantemente nuevas mecánicas evita que la aventura se vuelva repetitiva y mantiene el interés prácticamente desde el principio hasta el final.
Respecto a su apartado gráfico, el juego luce como un verdadero homenaje a la SEGA de finales de los 90 y principios de los 2000. Sus escenarios hacen uso de colores vibrantes, abundantes efectos de cel shading y una dirección artística que hace recordar inmediatamente a clásicos como Jet Set Radio o Crazy Taxi. La banda sonora se ajusta perfectamente a ese espíritu arcade con temas llenos de energía que empujan el ritmo de cada recorrido y convierten cada carrera en un espectáculo. La interfaz desprende mucho estilo también, complementando una identidad visual muy bien definida. Aunque en algunos momentos la enorme cantidad de efectos sobre pantalla puede dificultar seguir el ritmo de la acción, especialmente durante los recorridos más rápidos, pero tod en conjunto consigue transmitir una personalidad muy difícil de encontrar en otros títulos indies.
Denshattack! es muy disfrutable tanto en modo portátil como en modo TV en la Nintendo Switch 2, además de contar con controles que responden con precisión, lo cual es fundamental para un juego en el que cada salto y truco dependen del tiempo exacto de nuestras acciones. El rendimiento se mantiene estable durante la mayor parte de la aventura y los tiempos de carga son bastante reducidos, lo que permite volver rápidamente a intentar un nivel cuando buscamos mejorar nuestra puntuación. Aunque la estructura sobre rieles limita un poco la libertad de experimentación, y la historia se siente como un apartado bastante secundario, esos pequeños inconvenientes apenas logran opacar una propuesta muy fuerte que destaca principalmente por su jugabilidad y por el enorme carisma que veremos desde el minuto uno.
Veredicto
Denshattack! es precisamente el tipo de juego que nos demuestra que todavía hay desarrolladores dispuestos a arriesgar con ideas totalmente locas. Su mezcla de velocidad, trucos, música y estética visual logra crear una identidad propia a pesar de las claras influencias que toma de numerosos clásicos del género arcade y de las mejores épocas de SEGA. Es un título que requiere práctica en un principio, pero que también recompensa constantemente al jugador con una sensación muy buena al ir progresando en la aventura. Aquellos que se diviertan buscnado las puntuaciones más altas y perfeccionando sus recorridos, aquí encontrarán una gran cantidad de contenido para dominar durante muchas horas de juego. Además, y sin caer en la fórmula tradicional, Denshattack! es fácilmente una de las propuestas indie más originales y divertidas de este año.
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Información importante: reseña realizada gracias a un código para Nintendo Switch 2 proporcionado por Undercoders y Fireshine Games.

