Copias selladas de Pokémon Red, Blue y Yellow, todas de primera impresión y con calificaciones casi perfectas, alcanzaron una cifra millonaria en una subasta.
El mercado de los videojuegos retro continúa alcanzando cifras que parecen sacadas de una Pokédex para millonarios. Tres copias originales de Pokémon Red, Pokémon Blue y Pokémon Yellow para Game Boy fueron vendidas en conjunto por $2 millones de dólares en una subasta, convirtiéndose en una de las transacciones más caras de la historia de los videojuegos. Se trata de ejemplares de primera impresión que permanecieron sellados desde su lanzamiento hace aproximadamente 30 años. La venta fue gestionada por Nathan Howerton, fundador de Nostalgix, quien explicó que las tres copias se encuentran entre los ejemplares más conservados que existen actualmente.
El precio está directamente relacionado con el estado excepcional de las cajas. Pokémon Red y Pokémon Yellow recibieron una calificación perfecta de 10 por parte de PSA, mientras que Pokémon Blue obtuvo un 9.8, una diferencia prácticamente insignificante cuando hablamos de ejemplares sellados de tres décadas de antigüedad. Conseguir una calificación PSA 10 en videojuegos de esta época es extremadamente poco común, especialmente porque basta con pequeños defectos de fabricación o almacenamiento para reducir considerablemente la valoración. La venta convierte al conjunto de los tres Pokémon en el segundo videojuego o conjunto de videojuegos más caro vendido en una subasta, empatando con una copia de Super Mario Bros. que anteriormente había alcanzado los $2 millones.
Los nuevos propietarios son los responsables de The Dubai Collection, una de las colecciones privadas de videojuegos y cartas coleccionables más importantes del mundo. Con esta adquisición, los tres Pokémon se convierten en los videojuegos más valiosos de la colección, aunque todavía quedan por debajo de la copia de Super Mario Bros. que alcanzó los $3 millones a comienzos de este año. Este tipo de ventas también demuestra cómo los videojuegos antiguos están adquiriendo un valor similar al de cómics, cartas y otras piezas de colección, especialmente mientras la industria continúa alejándose de los lanzamientos físicos. Y con compañías como Sony apostando por abandonar los discos en los próximos años, no sería extraño que los juegos físicos de décadas pasadas sigan ganando interés entre los coleccionistas. Eso sí, y no, tu cartucho de Pokémon sin etiqueta, lleno de rayones y con una mancha de refresco de 1999 no vale $1 millón.
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