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Reseña: BRIGANDINE ABYSS (Nintendo Switch 2)

Una de las mejores entregas de la saga, pero que no siempre sabe cómo enamorar a sus nuevos jugadores.

La saga de Brigandine está de regreso con BRIGANDINE ABYSS, una nueva entrega que vuelve a apostar por la combinación de RPG táctico, estrategia territorial y administración de ejércitos en una propuesta muy diferente a la de otros exponentes populares del género, como el siempre clásico Fire Emblem, a modo de ejemplo. El juego está ambientado en el continente de Meltitea y nos permite elegir entre seis naciones que luchan por conquistar nuevos territorios y expandir su dominio. Esta estructura hace que la experiencia no se limite a ser únicamente una simple campaña lineal, ya que nuestras decisiones sobre la expansión, las tropas y la administración tienen un peso realmente importante en el desarrollo de cada partida. El resultado de todo esto se traduce en un juego lleno de sistemas, estadísticas, unidades y posibilidades por explorar, lo cual resulta fascinante para los fans más entregados a este tipo de estrategia, pero es a su vez una experiencia que requiere paciencia desde el primer minuto, y que no siempre logra presentar sus ideas de una forma más accesible, especialmente a quienes recién llegan a la franquicia.

Nuestra historia comienza con un asesinato que rompe el equilibrio político del continente y da inicio a una guerra entre las distintas naciones de Meltitea. Hay seis facciones entre las que podemos elegir, cada una con sus propios personajes, objetivos y perspectiva sobre los acontecimientos, una estructura que da variedad y rejugabilidad a la aventura. Así, el juego tiene una buena dosis de diálogos, ilustraciones y algunas secuencias anime que ayudan a presentar a sus protagonistas y los momentos más importantes de todas las campañas. Sin embargo, la historia no siempre mantiene ese mismo nivel de interés, y algunas misiones logran atrapar mucho más que otras, mientras que el progreso puede sentirse un tanto desconectado entre las batallas y los momentos en que debemos sentarnos a gestionar. Es así como en lugar de buscar una historia que se mantenga espectacular todo el tiempo, BRIGANDINE ABYSS parece estar más interesado en usar su historia como un contexto para la toma de decisiones estratégicas y la expansión de cada nación. Eso no quiere decir que la historia sea mala en general, pero probablemente no será el principal motivo para jugar a este título, especialmente para aquellos que buscan una aventura memorable dentro de los RPG tácticos.

Como ya te lo esperabas, el punto más fuerte de BRIGANDINE ABYSS está en su sistema de juego, combinando un componente muy fuerte de conquista territorial, gestión de recursos y combates por turnos. Tras cada batalla y antes de ir a la siguiente, nos tocará reorganizar nuestras tropas, administrar nuestros territorios, mejorar nuestras unidades, y escoger cuidadosamente cuáles serán nuestros próximos objetivos. Ya estando en combate, la posición, el terreno, las habilidades y la coordinación entre las distintas unidades pueden marcar una diferencia bastante importante, mientras que mecánicas como las zonas de control o cuando debemos sitiar a un enemigo, nos añaden una capa más de estrategia al juego. Además, la variedad de tropas y personajes permite experimentar con distintas composiciones de equipos, así como la sensación de ir construyendo poco a poco un ejército más poderoso, lo que resulta una experiencia realmente satisfactoria. Aunque no todo es perfecto, ya que el juego introduce una gran cantidad de sistemas desde sus primeras horas, y los tutoriales pueden resultar un tanto confusos o demasiado cargados de información antes de lograr entender bien cómo usar cada cosa. Ya una vez superada esa curva inicial, nos encontramos con un RPG táctico muy profundo, aunque se requiere más dedicación que otros juegos similares.

Por otro lado, la dificultad es una parte fundamental de la identidad del juego, ya que una mala decisión puede tener importantes consecuencias sobre nuestra campaña y obligarnos a replantear toda nuestra estrategia desde el principio. En sí, no es una experiencia que nos lleve de la mano constantemente, y comprender correctamente la administración de recursos y la composición de nuestros ejércitos es tan importante como saber mover nuestras unidades durante la batalla, por lo que algunos combates pueden extenderse demasiado si no preparamos bien a nuestras tropas, y algunas decisiones de equilibrio y progresión pueden dar lugar a momentos de verdadera frustración. El juego cuenta con opciones que se agradecen tal como el combate automático, pero abusar de ellas puede dejarnos un poco fuera de la interacción con los sistemas más importantes del mismo. Un punto que podría ser mejorado a futuro con un parche puede ser el tener alguna función o herramienta para corregir ciertos errores que hayamos cometido, especialmente cuando el sistema de guardado automático nos puede dejar en situaciones poco favorables. Aun con estas limitaciones, la recompensa por dominar sus sistemas es importante y convierte a BRIGANDINE ABYSS en una experiencia verdaderamente satisfactoria para los amantes de juegos que requieren paciencia y provocan sufrimiento en ciertos momentos.

En su apartado gráfico, BRIGANDINE ABYSS resulta un tanto irregular, aunque cuenta con varios elementos que ayudan a darle muchísima personalidad. Las ilustraciones y los diseños de personajes son su punto fuerte y eso es algo indiscutible, con un estilo anime que funciona especialmente bien durante los diálogos y las escenas narrativas. Las secuencias animadas también añaden un poco de espectáculo en varios momentos, y las voces en japonés ayudan a transmitir mejor las personalidades de los protagonistas. Sin embargo, el resultado dentro de las batallas es bastante más sencillo a la vista, y se puede apreciar la reutilización de modelos y una diferencia notable entre la calidad de las ilustraciones y el 3D de algunos personajes. Los ataques y habilidades tampoco llegan a tener en todo momento el impacto visual que esperaríamos, haciendo que la presentación general pueda sentirse limitada frente a otros títulos del género. Eso sí, no es un juego para nada feo, más bien visualmente es muy atractivo, pero tampoco logra aprovechar su apartado artístico de una forma consistente, quedándose a medio palo entre diseños atractivos y una producción técnica bastante modesta.

Y ahora hablando sobre la versión para Nintendo Switch 2, el juego cumple de forma adecuada con su objetivo de ofrecer una experiencia muy completa tanto en modo TV como portátil, aunque está lejos de mostrar lo que la consola puede realmente hacer a nivel técnico. El juego está limitado a 30 FPS, algo que llama bastante la atención por el tipo de juego que es, ya que incluso otros juegos más ambiciosos logran funcionar a FPS superiores en la consola. Sin embargo, esta limitación no es para nada grave en un RPG táctico donde la velocidad de reacción no es algo importante, pero da la impresión de que el juego pudo haber ofrecido un mejor rendimiento durante toda la aventura. De la forma que normalmente juego es en portátil, y así el juego se adapta especialmente bien por el género al que pertenece, así que no me molesta realmente el tema de rendimiento y el juego se puede disfrutar por horas de horas. Aunque la Switch 2 no parece ser la plataforma técnicamente más impresionante para disfrutar de este juego, el modo portátil sin duda se convierte en una opción muy atractiva para quienes valoren poder llevar esta experiencia a cualquier lugar donde anden.

Respecto al apartado sonoro, en este aspecto el juego consigue un nivel más consistente que la presentación visual, especialmente gracias a una banda sonora muy acorde al tono fantástico de toda la aventura. La música acompaña bien a las largas sesiones de administración y combate, mientras que las voces japonesas le dan mucha expresividad a los personajes y escenas narrativas. Respecto al contenido general del juego, tiene una extensión bastante generosa, con seis campañas principales y un Mission Mode que amplía mucho más las posibilidades al permitir jugar con 24 facciones y cumplir diferentes objetivos estratégicos. Esta gran cantidad de contenido puede suponer decenas o incluso cientos de horas para los que quieran explorar todas las campañas y experimentar con las distintas posibilidades que ofrece el juego. Sin embargo, si el inglés o el japonés no son lo tuyo, el juego no incluye localización al español, lo que sumado a una curva de aprendizaje bastante exigente, puede ser una limitante innecesaria para quienes buscaban un juego más accesible.

Para ir cerrando, entre los puntos más destacados de BRIGANDINE ABYSS está, sin lugar a dudas, su inmensa profundidad estratégica, la gran variedad de unidades y la libertad que nos da para conquistar y gobernar el continente. Las seis campañas y el Mission Mode también nos ofrecen una buena cantidad de contenido, mientras que el ciclo de fortalecer a nuestro ejército y descubrir nuevas combinaciones puede ser realmente adictivo una vez que logramos entender todas sus mecánicas. Su banda sonora, las voces japonesas y los diseños de personajes también contribuyen a darle una identidad propia a pesar de las limitaciones de las cuales ya hablamos. Que hablando de esto, la curva de aprendizaje es muy pronunciada, los tutoriales no siempre representan bien sus sistemas, y algunas batallas pueden resultar repetitivas o demasiado largas, lo que vuelve al juego no tan accesible para los jugadores más nuevos. Si bien el rendimiento en la Switch 2 no es el mejor, es un juego con grandes virtudes, pero también con sus limitaciones, pero no por eso no podemos llegar a considerarlo una excelente propuesta para los amantes de este género de nicho.


Veredicto

BRIGANDINE ABYSS es un RPG táctico bastante ambicioso, profundo y enfocado en los jugadores que disfrutan perderse por horas entre mapas, tropas, estadísticas y decisiones estratégicas. Su combinación de conquista territorial, administración y combates por turnos lo diferencia bastante de otras propuestas del género y ofrece una libertad que puede resultar muy atractiva para quienes busquen algo más complejo que una simple campaña táctica tradicional. La gran cantidad de contenido disponible, las seis facciones y las posibilidades de rejugabilidad aseguran además una experiencia capaz de acompañarnos durante mucho tiempo.

Sin embargo, el juego no logra que todas sus buenas ideas se traduzcan en una experiencia tan accesible o pulida como quisiéramos, tal como lo es la curva inicial, los tutoriales, así como algunos problemas de presentación que pueden volver un tanto irregular la experiencia de juego. La versión de Nintendo Switch 2 cumple bastante bien, pero quizás pudo haberse pulido un poco más allá de los 30 FPS, no siendo una versión técnicamente destacada, así como el juego en su conjunto pudo haber tenido localización al español para atraer a más jugadores que quizás no han entrado a la saga. BRIGANDINE ABYSS no es un juego para todos, pero si es un muy buen RPG táctico, perfecto para quienes estén dispuestos a invertir su tiempo y paciencia en una propuesta muy completa, desafiante y con suficiente profundidad, digna para verdaderos amantes del género.

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Información importante: reseña realizada gracias a un código para Nintendo Switch 2 proporcionado por NIS America.

Daniel Zúñiga

Daniel Zúñiga

About Author

Coleccionista de juegos y amante de Japón. Fundador, director y creador de contenido para Revista Yume.

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