El jefe de Epic Games acusa a Valve de fomentar campañas de cancelación por exigir que los desarrolladores informen sobre el contenido generado con inteligencia artificial.
Tim Sweeney, director de Epic Games, volvió a arremeter contra Valve y su política de transparencia sobre el uso de inteligencia artificial en Steam. La plataforma exige a los desarrolladores revelar cuándo utilizan IA para generar contenido que aparece en sus videojuegos, como ilustraciones, sonido, narrativa y localización. Sin embargo, Sweeney considera que esta medida es un acto político que expone a los estudios a campañas de odio y perjudica sus ingresos. Una reacción que parece más una rabieta que una preocupación real por los consumidores.
El ejecutivo incluso comparó esta política con obligar a los desarrolladores a revelar sus afiliaciones políticas o su historial de voto, argumentando que esa información podría utilizarse para organizar campañas de cancelación. Sus declaraciones recibieron críticas de usuarios y profesionales de la industria. David Goldfarb, fundador de The Outsiders, defendió el derecho de los consumidores a saber qué están comprando y señaló que informar sobre el uso de IA no impide que los jugadores adquieran los títulos que les interesan. Mientras tanto, Epic impulsa activamente esta tecnología: su renovado Epic Games Launcher fue desarrollado mediante vibe coding, una práctica que utiliza IA para generar código.
La ironía es difícil de ignorar: Sweeney quiere acelerar la adopción de la inteligencia artificial, pero parece molesto ante la posibilidad de que los jugadores sepan cuándo se utiliza para crear contenido. En lugar de confiar en que sus productos convenzan al público, el directivo insiste en presentar una política de transparencia como una persecución contra los desarrolladores. Valve, por su parte, ha mantenido el silencio mientras Steam continúa dominando el mercado de PC y alcanza un nuevo récord de 43.5 millones de usuarios conectados simultáneamente. Si Sweeney cree tanto en las ventajas de la IA, quizá debería dejar de llorar en redes sociales y permitir que los jugadores decidan por sí mismos.
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