Un clásico de 1993 regresa a nuestra época.
Dragon Quest Heroes: Torneko’s Mystery Dungeon -Classic HD- llega a rescatar una de las entregas más peculiares de Dragon Quest y, al mismo tiempo, uno de los primeros grandes exponentes de los Mystery Dungeon en el mercado. Lanzado inicialmente para Super Famicom en 1993, el juego fue por décadas una experiencia exclusiva para Japón, bastante desconocida por cierto, hasta que finalmente llegó la versión oficial para Occidente. Su protagonista es Torneko, el simpático mercader que conocemos en Dragon Quest IV, que cambia su tienda por una aventura en distintos dungeons llenos de monstruos y tesoros. Sus mecánicas pueden parecer extremadamente sencillas si lo comparamos con juegos actuales, pero esa simplicidad termina siendo uno de sus mayores encantos. Además, el juego demuestra que una buena estructura de juego puede resistir al paso del tiempo incluso cuando prácticamente todas las mecánicas de la saga han evolucionado, demostrando así que este relanzamiento tiene mucho por ofrecer.
Como te comentaba, nuestra histori gira en torno a Torneko y su deseo de expandir su negocio junto con su esposa, Tessie. Para lograrlo, nuestro protagonista se lanza a la aventura en un misterioso dungeon, en busca de objetos valiosos que posteriormente pueda vender o utilizar para mejorar así su oferta en la tienda. Nuestra primera incursión podría tomarse como una especie de introducción a las reglas del juego, desbloqueando así desafíos mucho más extensos a partir de ese momento. Es importante destacar además que no hay una narrativa demasiado compleja en este juego, ni muchas escenas para desarrollar a sus personajes, pero tampoco hace falta que haya muchas para entender bien lo que estamos jugando, algo por lo que la historia principalmente sirve para darle propósito a nuestras expediciones y así conectar la actividad de Torneko como aventurero y comerciante.
La jugabilidad llega a ser la parte más importante de toda la experiencia, y se ha construido sobre una estructura rogue-like por turnos donde cada movimiento, ataque o uso de objetos permite así que los enemigos también actúen. Los dungeons cambiarán partida tras partida, por lo que aprender a reaccionar es más importante que memorizar distintos caminos, especialmente porque la comida limita el tiempo en que podemos estar explorando. Para sobrevivir, Torneko debe gestionar armas, escudos, hierbas, bastones, pergaminos y otros objetos que pueden marcar la diferencia entre avanzar o escapar de una situación complicada, y es esta necesidad de administrar cada recurso lo que hace tan interesante al juego, ya que al morir perdemos buena parte de lo conseguido en la expedición y debemos comenzar de cero nuevamente. A diferencia de muchos otros rogue-lites modernos, el progreso se basa mayormente en nuestro conocimiento y habilidad, por lo que incluso al morir podremos tener una valiosa lección a la hora de reintentar ese dungeon.
Respecto a su apartado gráfico, esta versión Classic HD combina personajes y monstruos característicos de la saga en estilo pixel art con escenarios tridimensionales que pretenden modernizar la presentación del juego original. El resultado mantiene basyante lo que es la estética de Dragon Quest, especialmente gracias a los diseños de los monstruos y al carisma de Torneko, a pesar de que los escenarios pueden no tener el mismo nivel de detalle que las entregas más recientes de los juegos de Square Enix. Además, la perspectiva isométrica funciona bastante bien para visualizar los dungeons y facilita la lectura de todo el entorno, dejando además en claro que se trata de una producción basada en un juego de hace más de tres décadas. Algunos escenarios pueden hacerse repetitivos tras pasar por varias expediciones, esto debido a la naturaleza procedural de los dungeons. Aun así, todo en su conjunto posee una personalidad visual muy agradable y logra actualizar el aspecto del original sin pretender transformarlo en algo distinto a lo que promete.
Para esta ocasión recibimos un código para PC, específicamente la versión de Steam disponible desde el 9 de septiembre, donde podemos ver que no es una producción especialmente exigente por sus características técnicas y puede ejecutarse sin necesidad de contar con un equipo particularmente potente. De hecho, se juega de lo más bien hasta en una Steam Deck o ROG Ally, y la adaptación mantiene intacta la estructura jugable, ofreciendo una presentación panorámica que se siente mucho más natural en las pantallas de relación 16:9 actuales, aún más natural respecto a la experiencia original de hace décadas. Sin embargo, algunos detalles de su interfaz y ritmo todavía conservan una sensación bastante retro, especialmente a la hora de los combates, donde los mensajes que describen las acciones pueden aparecer con cierto lag, algo que si bien no impide disfrutar del juego, llama la atención en una experiencia que requiere que los turnos sean ágiles y claros.
Uno de los puntos más fuertes de esta edición es que permite descubrir oficialmente el juego fuera del Japón tras más de tres décadas, lo cual resulta de especial relevancia para aquellos que nunca pudieron acceder al título original. La música conserva el característico estilo de Dragon Quest y resulta muy adecuada tanto para los momentos de exploración como para los más intensos. Además, el juego incluye opciones que permiten ajustar ciertos modificadores de la experiencia, haciendo que sea una experiencia más fácil para los jugadores menos familiarizados con este estilo tradicional de juegos. Al mismo tiempo, es importante recordar que nos encontramos ante un juego diseñado en una época donde el género era mucho más austero, por lo que no encontraremos por acá sistemas de progresión, habilidades o compañeros con la profundidad de entregas más recientes. Si bien su contenido es relativamente sencillo, esta misma falta de elementos secundarios logra que toda la atención se centre en la exploración, la estrategia y la supervivencia.
Veredicto
Dragon Quest Heroes: Torneko’s Mystery Dungeon -Classic HD- es la prueba de que las bases de diseño del juego original siguen más que vigentes aún más de tres décadas después. Y si bien no llegó a Occidente hasta esta época, su mezcla de exploración, combate por turnos, gestión de recursos y estilo rogue-like hace que tengamos un ciclo sencillo de comprender a la hora de jugar, pero no por eso fácil de dominar. Algunas decisiones de diseño y elementos de su interfaz muestran bastante bien la época de la que viene este juego, pero aún así la experiencia es un excelente balance entre tensión constante para avanzar, administrar recursos y decidir cuándo retirarse de un dungeon. Esta edición, sin lugar a dudas, le permite a los fans de Dragon Quest conocer oficialmente un importante capítulo de la franquicia, por lo que Torneko’s Mystery Dungeon -Classic HD- es una versión bastante respetuosa del material original, encontrando así la forma perfecta de conservar la esencia del juego clásico.
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Información importante: reseña realizada gracias a un código para PC (Steam) proporcionado por Square Enix.

