La compañía reiteró que no absorberá por completo el aumento en el costo de los componentes, alimentando el debate sobre cuánto podría costar su próxima consola.
En medio de los recientes rumores que apuntan a que el PlayStation 6 podría tener un costo de fabricación cercano a los 1.000 dólares, Sony afirmó que no tiene previsto vender su hardware con pérdidas significativas. Durante una sesión de preguntas y respuestas con inversionistas, el CEO de Sony Interactive Entertainment, Hideaki Nishino, explicó que el aumento en el precio de los componentes hace inviable absorber todos esos costos, aunque la compañía continuará evaluando su estrategia de precios conforme evolucione el mercado.
Nishino recordó que Sony ya ha incrementado el precio del PlayStation 5 en varios mercados fuera de Japón y aseguró que, hasta ahora, esos ajustes no han afectado la demanda de los consumidores. También señaló que el objetivo de la empresa es ofrecer productos cuyo valor justifique su precio, en lugar de depender de fuertes subsidios para impulsar las ventas del hardware, una estrategia que PlayStation utilizó durante generaciones anteriores.
Aunque Sony no hizo referencia directa al PlayStation 6 ni confirmó su fecha de lanzamiento, sus declaraciones llegan poco después de que surgieran reportes indicando que el costo de fabricación de la consola se acerca a los 1.000 dólares. Por ahora, todo apunta a que la compañía buscará mantener la rentabilidad de su próximo hardware, mientras el aumento en el precio de los componentes sigue generando incertidumbre sobre el costo de la próxima generación.
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