Una muestra de hasta dónde puede llegar la potencia de Nintendo Switch 2.
Tras su anuncio en Nintendo Switch 2, Assassin’s Creed Shadows generó mucha curiosidad por el tipo de juego que es y al sistema al que se iba a portear, siendo de las aventuras más ambiciosas que llegan durante el primer año de la consola. y justo lo que todos queríamos ver es si la experiencia podía mantenerse intacta. Ubisoft apuesta fuerte con una versión muy completa que, en realidad, conserva muy bien toda la experiencia principal del juego que ya habíamos reseñado originalmente en PC. Aunque existen algunos ajustes técnicos bastante evidentes, el título deja claro que Nintendo Switch 2 está pensada para recibir producciones grande, y en este caso lo que se busca es atraer tanto a veteranos de la saga como a nuevos jugadores que siempre tuvieron la curiosidad de probar el juego.
La historia de Assassin’s Creed Shadows, por si no la conocías previamente, se desarrolla en el Japón feudal y nos lleva a controlar a dos protagonistas muy distintos: Naoe, una shinobi cuyo enfoque es el sigilo, y Yasuke, un samurái con un estilo de combate mucho más directo y violento. Esta dualidad narrativa permite explorar el conflicto del juego desde dos perspectivas opuestas y le da bastante frescura al mismo, con un buen ritmo, combinando tramas políticas, venganza y momentos muy personales de los personajes. Si bien algunos arcos se extienden más de lo necesario, como ya habíamos visto en la reseña original, el contexto histórico y la ambientación son bastante interesantes para todo tipo de jugador.
Respecto a la jugabilidad, lo que más se disfruta del juego es el intercambio entre ambos personajes, el cual lo vuelve muy dinámico y adaptado a diversos estilos de juego, donde cada protagonista cuenta con habilidades, armas y árboles de progreso bastante únicos. Además, el sigilo vuelve a tener un papel importante en el juego, mientras que el combate cuerpo a cuerpo es ahora mucho más contundente y estratégico con el segundo personaje. Sin embargo, aunque las misiones secundarias y actividades del mundo abierto aportan contenido extra, no todas son realmente valiosas y hasta se podría decir que sobran; pero en todo el conjunto se siente bien balanceado y nos darán muchas horas de juego.
A nivel gráfico, Assassin’s Creed Shadows en la consola de Nintendo tiene sus recortes más que evidentes frente a otras plataformas, especialmente en PC que fue el juego que reseñamos originalmente, por lo que a nivel de texturas, iluminación y distancia de dibujado hay una diferencia visual muy marcada. Aparte, la consola no aprovecha tecnologías avanzadas como ray tracing, y algunos escenarios pierden detalle si los comparamos directamente con versiones de consolas más potentes. Sin embargo, el estilo artístico del Japón feudal sigue brillando gracias a la dirección visual original que tuvo el juego, con paisajes, templos y aldeas que conservan esa atmósfera muy bien lograda, con personajes principales con buenos modelados y animaciones.
A nivel de rendimiento, este es uno de los puntos más duertes del lanzamiento, ya que Ubisoft optó por priorizar la estabilidad sobre los gráficos. El juego corre a 30 FPS tanto en modo portátil como en el dock de la consola, y lo mejor del caso es que logra mantenerse muy estable en casi toda la experiencia. Existen caídas puntuales en algunas escenas muy cargadas o durante combates intensos, pero no arruinan la experiencia general del mismo. Claro, si lo comparamos con PlayStation 5, Xbox Series o PC, esta versión es claramente inferior en rendimiento, pero sigue siendo sorprendente la forma en que lograron portear el juego a la consola híbrida.
Es importante considerar además que los tiempos de carga pueden sentirse un poco largos respecto a otras consolas, pero esto es algo que debería solucionarse con futuras actualizaciones. El contenido adicional, además, llegará más adelante y esto es bueno ya que podremos expandir el tiempo de juego de nuestra compra a futuro. También vale la pena destacar que este port da mucha comodidad en el formato portáitl y este es de sus mayores fuertes, ya que muchos jugadores prefieren esta flexibilidad a pesar de las limitaciones técnicas.
Veredicto
Assassin’s Creed Shadows en Nintendo Switch 2 es un port bastante ambicioso que logra sostenerse por sí mismo a pesar de los sacrificios técnicos que fueron inevitables. Si bien no es la versión más potente del juego, es una adaptación bien trabajada que respeta la esencia de la experiencia original que se lanzó hace algunos meses, manteniendo la misma historia que se fortalece por su dualidad entre protagonistas, además de que el mundo del Japón feudal sigue siendo atractivo de explorar. La jugabilidad se siente sólida y tendremos varias opciones para distintos estilos de juego, lo que nos demuestra que Nintendo Switch 2 realmente es capaz de manejar producciones de gran escala como esta.
Claro está, si buscas el mejor rendimiento gráfico y técnico, encontrarás que PC es la mejor alternativa en todo sentido. Sin embargo, para los jugadores que priorizan la portabilidad y flexibilidad de jugar donde queramos, Ubisoft logra un equilibrio razonable entre calidad visual y estabilidad. Assassin’s Creed Shadows no es un juego que redefiniera la saga, e incluso fue bastante divisivo por muchas razones cuando se lanzó, pero tiene un público que sin duda va a apoyar también esta versión. Personalmente, lo considero una recomendación clara para los nintenderos y seguidores de la franquicia que valoran la experiencia completa sobre la perfección técnica.
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Información importante: reseña realizada gracias a un código para Nintendo Switch 2 proporcionado por Ubisoft.

