La compañía pone fecha al fin de los discos y revive un debate que hace más de una década convirtió a Xbox en el villano de la industria.
Sony Interactive Entertainment confirmó que dejará de producir juegos físicos para todos los nuevos lanzamientos de PlayStation a partir de enero de 2028. Desde ese momento, todos los títulos llegarán exclusivamente en formato digital, ya sea a través de PlayStation Store o mediante códigos vendidos en tiendas. La compañía justifica la decisión asegurando que responde a las preferencias actuales de los consumidores, quienes cada vez optan más por comprar sus juegos de manera digital.
Sin embargo, este anuncio representa mucho más que un simple cambio de formato: es el golpe definitivo al mercado físico en una de las marcas más importantes de la industria. Durante años, Sony construyó buena parte de su imagen defendiendo la propiedad tradicional de los videojuegos, mientras millones de jugadores seguían apostando por coleccionar, prestar, revender o simplemente conservar sus discos. Con esta decisión, esa filosofía queda oficialmente enterrada en favor de un ecosistema completamente controlado por la distribución digital.
La ironía resulta imposible de ignorar. En 2013, cuando Microsoft presentó su polémica estrategia para Xbox One con fuertes restricciones al uso de juegos físicos, Sony aprovechó el momento para burlarse de su competidor con un video que se volvió legendario: bastaban unos segundos para mostrar cómo se prestaba un juego de PlayStation, simplemente entregando el disco a otra persona. Aquel comercial fue celebrado por los jugadores y se convirtió en uno de los mayores golpes publicitarios de la historia reciente de los videojuegos. Trece años después, es la propia Sony la que termina eliminando el soporte físico y haciendo realidad, aunque por un camino diferente, un futuro donde prestar un juego simplemente dejará de ser posible.
Aunque el mercado digital domina desde hace años y la decisión parecía inevitable, eso no significa que deba celebrarse. El fin de los discos también implica menos opciones para el consumidor, la desaparición del mercado de segunda mano, una mayor dependencia de las tiendas digitales y un control casi absoluto por parte de las plataformas sobre el acceso a los juegos. Sony lo presenta como una adaptación a las tendencias del mercado; muchos jugadores, en cambio, probablemente lo recordarán como el día en que una de las compañías que más defendió el formato físico decidió ponerle fecha oficial a su desaparición.
Sigue a Revista Yume en Instagram, TikTok y Facebook.

