Una propuesta colorida y llena de creatividad que encuentra sus mejores momentos cuando probamos todas sus mecánicas.
Fading Echo es una aventura de acción plataformera con una premisa muy particular: hacer del agua la herramienta principal de movimiento, combate y puzzles. Aquí tomaremos el control de One, una joven Leyenda con poderes elementales, y con ella deberemos viajar por el mundo de Corel mientras una misteriosa corrupción llamada Paradox va consumiendo diferentes realidades. La historia nos lleva hasta varias islas flotantes y versiones alternativas de los mismos escenarios, construyendo poco a poco un universo extraño, pero muy llamativo, con una narrativa que cumple bien su función de acompañar el viaje, pero no siempre manteniendo ese ritmo que se compensa por las mecánicas del juego.
En Fading Echo la capacidad de One para convertirse en una esfera de agua es la mecánica más interesante de toda la aventura, siendo una habilidad que nos permite atravesar tuberías y grietas, desplazarnos por los escenarios y usar distintos elementos para crear reacciones que sirven tanto para combatir como para avanzar en los escenarios. Es así como los puzzles saben aprovechar especialmente bien estas posibilidades y suelen recompensar la experimentación, mientras que el cambio de una realidad a otra le da mucha variedad a los escenarios y nos obliga a adaptar la forma de resolver determinadas situaciones. Sin embargo, a lo largo de la aventura estas ideas suelen repetirse más de lo que nos gustaría, especialmente en la segunda mitad de la aventura, donde algunos retos suelen sentirse un tanto repetitivos.
Por otro lado, los combates suelen mantener estas mecánicas elementales, pero llega a ser uno de los apartados menos consistentes del juego. Hay momentos interesantes al combinar agua con lava, sustancias tóxicas y demás elementos del escenario, pero las opciones de combate directo son mucho más limitadas y tampoco hay demasiada variedad de enemigos a los cuales enfrentarnos, provocando así que algunas batallas acaben dependiendo de las mismas acciones, disminuyendo poco a poco la sensación de descubrimiento a la hora de jugar. Sin embargo, los desplazamientos y las secciones de plataformas son mucho más satisfactorios, especialmente cuando el juego nos obliga a combinar nuestras transformaciones para superar el entorno.
En el apartado gráfico, Fading Echo utiliza colores bastante brillantes, con lugares que parecen sacados de un sueño y una estética de cómic que le da una personalidad única. Las diferentes versiones de Corel permiten jugar con diseños y ambientes muy distintos, mientras que las transformaciones de One producen algunas de las situaciones visualmente más llamativas de todo el juego. Por suerte, en Nintendo Switch 2 la propuesta se beneficia de una presentación adecuada para la consola y es especialmente atractiva en modo portátil, aunque hablamos de una producción técnicamente espectacular pero no tan demandante a nivel de recursos. Junto a esto, la actuación de voz ayuda a darle personalidad a sus personajes.
Es importante además mencionar cómo complementa Fading Echo su aventura principal con pequeños espacios para la exploración y progresión del personaje, ya que conforme avanzamos, podremos encontrar coleccionables, secretos, mejoras, etc. que invitan a regresar a zonas anteriores para descubrir caminos que en aquel momento estaban cerrados y ahora sí podremos acceder a ellos. Los escenarios están construidos de forma que permiten este tipo de exploración sin que se convierta en una obligación, dejando que cada jugador decida cuánto quiere conocer del mundo de Corel. También es agradable cómo el juego introduce poco a poco sus diferentes posibilidades, sin dar desde el inicio todas las herramientas disponibles, permitiendo asói que poco a poco descubramos todo lo que tiene que ofrecer. Parecen detalles sencillos, pero son los que aportan mayor profundidad a una experiencia que evita caer en lo lineal.
Veredicto
Fading Echo es una aventura con mucha identidad, y es capaz de aprovechar su particular sistema elemental para darnos muy buenos momentos de exploración, plataformas y puzzles que funcionan especialmente bien cuando el juego nos permite experimentar. La posibilidad de encontrar secretos, coleccionables y mejoras añade un incentivo extra para explorar sus escenarios con mayor detalle, mientras que su apartado artístico le da personalidad a un mundo fácilmente reconocible por los jugadores. Claro está, no todo puede ser positivo, ya que el combate y cierta repetición en los desafíos terminan limitando parte de su potencial real, pero sus mejores ideas logran sostener la experiencia hasta el final. Respecto a esta versión para Nintendo Switch 2, es una plataforma más que apropiada para disfrutar de su propuesta tanto en TV como en modo portátil. Es así como Fading Echo no es una aventura imprescindible, pero logra darnos una experiencia compacta, creativa y bastante diferente como para merecer un espacio en nuestras horas de juego de los meses que quedan del año.
Sigue a Revista Yume en Instagram, TikTok y Facebook.








Información importante: reseña realizada gracias a un código para Nintendo Switch 2 proporcionado por Emeteria.

