Una expansión que recupera lo mejor del título original, con nuevos desafíos y una experiencia más pulida.
Dragon’s Dogma 2 es de esos juegos que logró engancharnos durante muchísimas horas gracias a su enorme mundo, su exploración de un vasto mundo, así como su sistema de combate que siempre encontraba la forma de sorprendernos. Hace un par de años en nuestra reseña original destacamos precisamente esa libertad que teníamos para recorrer sus escenarios, descubrir misiones inesperadas y experimentar con las diferentes clases del juego. Sin embargo, también había algunos aspectos que podían mejorarse con parches, especialmente en su progresión, los desplazamientos y ciertos detalles de su experiencia general. Ahora, con Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen ya lanzado, podemos ver una expansión bastante ambiciosa que no solamente añade nuevos capítulos a la aventura, sino que además nos trae grandes cambios al juego base, dejándonos la pregunta de si realmente estamos ante la evolución del juego y, tras regresar a él, si tenemos bastantes razones para volver a disfrutarlo.
Nuestra historia nos lleva hasta Norgan, una región nevada y prácticamente abandonada donde conoceremos a Eir, un misterioso personaje que nos involucrará en una nueva aventura que nos llevará hacia el Dragón Caído. Esta nueva historia tiene un enfoque mucho más corto que el de la campaña original, con una región central, nuevos personajes y una amenaza que iremos descubriendo mientras vayamos avanzando en la historia. Aunque la narrativa mantiene algunas de las particularidades de la saga, incluyendo ciertos personajes que podrían tener aún más desarrollo, es una experiencia bastante entretenida y logra mantener nuestro interés en la expansión. Además, el ambiente de Norgan ayuda bastante a transmitir esa sensación de peligro constante, especialmente cuando comenzamos a descubrir los secretos de esta región, con una historia que funciona muy bien como complemento de la historia original y que ofrece suficientes motivos para mantenernos activos en el juego, aún después de haber terminado la historia principal.
Iniciando con la jugabilidad como ya es costumbre, este es quizás el apartado que más se beneficia de esta expansión. Norgan es una región que exige bastante más preparación que los otros escenarios del juego base, con enemigos peligrosos, nuevas criaturas y enfrentamientos contra jefes que fácilmente pueden darnos los momentos más intensos de toda la aventura. Además, tendremos un nuevo sistema de reliquias, que nos permite conseguir objetos y recompensas que posteriormente nos servirán para descubrir equipamiento, armas y habilidades especiales. Esto introduce una progresión mucho más cercana a los botines, incentivando que sigamos explorando y repitiendo actividades para así obtener mejores recompensas; a las cuales se les suman los 12 desafíos de los Ritos Perdidos, nuevos dungeons que encontraremos por todo el mundo original, con todo y sus condiciones especiales para completar sus enfrentamientos. Algunos de ellos, de hecho, nos obligarán a modificar la composición del grupo, utilizar determinadas clases o adaptarnos a restricciones específicas del desafío. Junto a esto, también se amplían las posibilidades de combate con nuevas habilidades para las vocaciones existentes y la posibilidad de equipar hasta seis habilidades de combate, a diferencia del juego base que solo nos permitía cuatro en total. No tendremos nuevas clases, pero este tipo de mejoras nos dan mayor libertad para experimentar con nuestros personajes y construir configuraciones más completas.
Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen mantiene además el excelente trabajo artístico respecto a la entrega original, pero consigue darle una identidad propia a través de los escenarios de Norgan, mejorando así todo su apartado visual. Sus paisajes nevados, montañas, ruinas y asentamientos abandonados nos dan una ambientación bastante diferente a la de las regiones que recorrimos anteriormente en el juego original. Y así, también vale la pena destacar el diseño de las criaturas que sigue siendo uno de los grandes atractivos, especialmente durante los enfrentamientos contra enemigos enormes, donde los efectos visuales y las animaciones ayudan a transmitir ese sentimiento de espectacularidad en cada combate. Por supuesto, seguimos encontrando algunos modelos y enemigos que se sentirán un tanto repetitivos, lo que podría restarle sorpresa a ciertos combates, pero el apartado artístico es de los puntos más sólidos de todo el juego, con su iluminación, efectos climáticos y detalles de los escenarios que destacan a simple vista y hacen que explorar esta nueva región sea una experiencia bastante agradable.
Tal como hicimos con la reseña original, para esta ocasión probamos la versión de PC disponible en Steam, que incorpora tanto la expansión como las diferentes mejoras que Capcom ha ido implementando desde el lanzamiento original del juego. Uno de los aspectos más importantes es que el rendimiento general ha recibido optimizaciones considerables, muy importante si recordamos esos problemas técnicos que Dragon’s Dogma 2 tuvo durante sus primeros días. También se han introducido mejoras de calidad de vida, ajustes en los desplazamientos y nuevas opciones que nos hacen la vida más fácil a la hora de regresar a las distintas regiones del juego, como lo es la incorporación de una Piedra Ferri eterna, además de una mayor disponibilidad de puntos de viaje rápido, algo que en lo personal siempre agradezco ya que los recorridos que anteriormente podían resultar demasiado largos, ahora se facilitan y nos permiten avanzar más tranquilamente en el juego. Sin embargo, es importante recordar que estas mejoras forman parte de la evolución general del juego y no son exclusivas de quienes compren la expansión, especialmente por que en PC seguimos teniendo una experiencia visual muy atractiva, aunque el rendimiento dependerá de la configuración con la que juegues; aunque sí te digo, el juego corrió bien también en mi ROG Xbox Ally X, así que hasta en portátil lo pude disfrutar.
Finalmente, otro detalle importante es que Dark Arisen no se limita a ofrecer unas cuantas horas de historia adicional únicamente, ya que entre la región de Norgan, los nuevos dungeons, los desafíos especiales y el sistema de recompensas, tendremos una cantidad considerable de contenido para disfrutar de este gran ARPG. Las actividades adicionales también ayudan a alargar la vida del juego, especialmente para quienes ya habían completado la campaña original y buscaban nuevos motivos para seguir mejorando a su personaje. Sin embargo, sabemos que no todo puede llegar a ser perfecto,y esto lo vemos en la reutilización de enemigos, algo que continúa siendo uno de los aspectos que más se pueden cuestionar del juego, ya que aunque tenemos nuevas criaturas y combates bastante interesantes, todavía encontramos enemigos repetitivos en diferentes situaciones. El sistema de botín también puede convertirse en una actividad repetitiva si no te gusta mucho conseguir equipamiento mediante recompensas aleatorias, pero la cantidad de novedades logra que esta expansión se sienta realmente como una ampliación importante de la experiencia original, y no simplemente como un pack de contenido adicional básico.
Veredicto
Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen es una expansión que realmente logra darle una nueva vida a uno de los ARPG más interesantes de Capcom en la actualidad. Norgan es una región bastante atractiva por sí sola, con nuevos enfrentamientos que ofrecen desafíos para todos los jugadores y un sistema de reliquias que nos dará aún más motivos para explorar y explorar. También considero que las mejoras implementadas al juego base son importantes al solucionar, y en algunos casos, reducir ciertas incomodidades que anteriormente no se podían dejar pasar. La posibilidad de utilizar más habilidades durante los combates y los nuevos puntos para viajes rápidos hacen que la experiencia resulte mucho más cómoda sin perder la esencia que caracteriza a la franquicia. Claro está, todavía hay aspectos que podrían mejorarse, especialmente si hablamos de la variedad de enemigos y algunos elementos de la progresión, pero el resultado general se siente muy bien.
Si disfrutaste de Dragon’s Dogma 2, esta expansión es prácticamente un regreso obligatorio al juego, ya que Capcom entendió que todavía había mucho potencial por aprovechar en el juego y logró construir una aventura adicional que es lo suficientemente grande como para justificar la compra. Además, es una excelente oportunidad para quienes todavía no habían probado el juego base, más ahora que pueden comprar esta edición con la aventura original y todo el contenido de Dark Arisen. Quizá no todos los cambios serán del agrado de los jugadores que disfrutaban las limitaciones originales, pero resulta difícil negar que estamos ante una experiencia mucho más completa y pulida.
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Información importante: reseña realizada gracias a un código para PC (Steam) facilitado por Capcom.

